Un grupo de investigación del departamento de Química Analítica de la Universidad de Cádiz (UCA) ha desarrollado una técnica no destructiva para determinar los componentes y cantidades que se añaden a la miel. De esta manera será mucho más fácil y económico establecer los tipos de aditivos que se agregan para que no lleguen a la cadena de venta.
Los actuales sistemas de análisis para detectar la presencia de azúcares externos son limitados, ya que el producto modificado puede mostrar propiedades físico-químicas muy similares a la miel no adulterada.… Seguir leyendo