En Nochebuena las calles de Lopera vuelven a recuperar la tradición de pedir el aguilando casa por casa. Algunos niños provistos de panderetas salen a pedir el aguilando, en una costumbre típica de la Navidad, más popular hace décadas pero que hoy todavía perdura en ámbitos rurales y, aunque en mayor desuso, en algunas ciudades.
La costumbre del aguilando consiste en que los niños (o mozos y mozas del pueblo) van a visitar las casas de familiares y de vecinos, llamando a la puerta y por lo general cantando villancicos navideños u otras canciones que hacen alegoría al propio aguilando.… Seguir leyendo