
Con respecto a la media anual de un año medio (periodo 1981-2010, según recoge Aemet), Jaén es la provincia que menos porcentaje de lluvia ha recibido con respecto a la media anual habitual, tan solo de un 37,8 por ciento. Jaén se encuentra así muy lejos del nivel de Andalucía, que ha recogido ya casi el 60% de agua de lluvia que cae normalmente en un año medio. Esta pluviometría registrada en estos cinco meses y medio es superior a la acumulada en el mismo periodo de tiempo del anterior año agrícola (2015/16). En provincias como Almería o Cádiz se ha acumulado ya el 75 y 70% con respecto a la media anual.
El reparto de lluvias ha sido muy desigual, con fuertes precipitaciones a finales de noviembre y principios de diciembre, que retrasaron algo la recolección de la aceituna en la provincia de Jaén. Sin embargo, diciembre y enero han sido unos meses secos, lo que ha permitido que la campaña discurriera entonces con mucha más rapidez y la recolección se encuentre ya prácticamente finalizada, a excepción de algunos municipios en los que aún se emplean algunos tajos.
De continuar con esta tónica, el secretario general de COAG-Jaén, Juan Luis Ávila, espera que “no nos enfrentemos a un nuevo año de sequía”, tal y como ha venido sucediendo en los anteriores. Jaén apenas si ha recibido 223 mm, ni el 40% por ciento de la media de los últimos años, por lo que “mucho tendrá que cambiar la situación para que la provincia pueda llegar a esa tasa”. Por eso, Ávila confía en que “tengamos una primavera lluviosa, esencial para que los cultivos tengan un desarrollo adecuado”.
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De la misma forma, la escasez de lluvias afecta también al estado de los embalses. En estos momentos, los pantanos de la provincia se encuentran a un 47,40% de su capacidad. De su estado dependerán mucho las próximas lluvias que puedan llegar en primavera para afrontar un verano con garantías para el riego de los cultivos.