
La prestación de este servicio por parte de la Administración provincial emplea actualmente a más de 1.600 personas. Con ello, “estamos contribuyendo a la generación de empleo y favoreciendo la entrada en el mercado de personas que en muchos casos sostienen la economía familiar”, señala Valdivielso. En concreto, respecto a 2014 se han creado 183 nuevos puestos de trabajo en este servicio, lo que “supone una reactivación del acceso a la dependencia y pone de manifiesto el gran esfuerzo económico realizado por la Diputación y la Junta de Andalucía, por lo que tenemos que poner en valor que los datos han sido muy buenos y que el pronóstico es aún mejor”, remarca Valdivielso.
En este sentido, la diputada de Igualdad y Bienestar Social hace hincapié en que a pesar de “las restricciones presupuestarias en materia de dependencia por parte del Gobierno central que afectaron fundamentalmente a Andalucía”, el sistema cuenta actualmente con una “gran vitalidad”, lo que demuestran las 1.800 nuevas altas que se prevén en el servicio a lo largo de este año, casi el doble de las que se produjeron en 2014, gracias “a la firme voluntad de la Junta y de la Diputación en defensa del sistema público de servicios sociales y de la Ley de Dependencia, que han hecho un esfuerzo económico muy importante que hay que poner en valor”, apunta.
Asimismo, Valdivielso destaca la buena valoración que realizan del servicio que se presta “tanto las personas dependientes como sus familiares y los propios trabajadores sociales”. De hecho, junto a las labores de atención domiciliaria que se presta a los usuarios, se han introducido otras mejoras como programas de convivencia entre los mismos o la facilitación de medios técnicos para favorecer su movilidad.