
El subdelegado del Gobierno ha informado de que todos los asistentes a la reunión han estado de acuerdo en acortar en cinco semanas el comienzo de la rebusca (la fecha inicialmente prevista era el 1 de marzo), que podría tener una duración de entre 15 y 20 días, según la estimaciones del sector. No obstante, algunas almazaras han empezado ya a cerrar sus puertas, aunque la mayoría, en torno al 90%, permanecen hoy todavía abiertas y e irán concluyendo su actividad en las próximas semanas.
De cara a la rebusca, Juan Lillo ha recordado el contenido de la circular de la Subdelegación del Gobierno que regula y organiza cada año distintos aspectos de la campaña olivarera. En ese documento se informa de que las operaciones de rebusca sólo podrán efectuarse en las fincas y por las personas a las que los propietarios de las mismas hayan autorizado por escrito. En la autorización figurarán los datos del dueño del olivar y de la persona autorizada para la rebusca, el nombre y el plano SIGP de la finca, firmado por el titular, que permite identificarla geográficamente.
También el subdelegado ha informado de que ha sido ésta una campaña sin apenas incidencias, con pocos trabajadores inmigrantes en los tajos y con escasos accidentes laborales. No obstante, sí ha sorprendido la elevada cantidad de aceituna robada, pese a tratarse de una cosecha corta. El total de las denuncias presentadas ascienden a 111 y todas ellas suman 150.000 kilos de aceituna sustraída, de los que el 40% lo han sido en este mes de enero y especialmente en la última semana. La Guardia Civil ha conseguido hasta el momento la recuperación de más del 40% del producto robado y la detención de 51 personas, acusadas de poseer aceituna sin documentar su origen.
En este mismo capítulo también ha llamado la atención el hecho de que el 12% del fruto robado lo haya sido una vez que había sido recolectado, desoyendo los propietarios los reiterados consejos de llevar directamente a la almazara la aceituna recogida y no dejarla en el campo.