
Esta situación de sequía otoñal es la más grave de los últimos años, con una drástica caída pluviométrica del 90% entre septiembre y octubre de 2013 con respecto a la media de las últimas cinco campañas durante el mismo periodo, que es de 76 litros por metro cuadrado. Mientras que entre septiembre y octubre de 2012 cayeron 76 litros por metro cuadrado de media y en 2011 unos 37 l/m2, en 2010 se obtuvieron cifras récords con 121 l/m2. En 2009 la cifra, aunque menor, también fue positiva, con 64 l/m2 mientras que en 2008 se recogieron 83 l/m2. Se trata de cifras muy alejadas de los 8 l/m2 que se han registrado en los dos meses anteriores.
Según COAG-Jaén, habrá que esperar a las próximas semanas para ver cómo evoluciona el tiempo, aunque lo que ya es evidente es que el rendimiento graso es menor a estas alturas que años anteriores, por lo que se espera más bajo que en temporadas anteriores. La falta de precipitaciones está contribuyendo ahora a un mayor retraso en la maduración y a que el fruto se esté arrugando –con la caída de fruto incluso en algunas comarcas- por lo que consideramos que esta situación va a provocar una caída en el rendimiento graso. Y esto llevará aparejado un menor rendimiento en kilos para el productor.