
El Consejo Rector del Instituto de Estudios Giennenses (IEG) de la Diputación Provincial de Jaén ha aprobado nuevas adquisiciones de fondos bibliográficos y documentales, entre los que destaca un libro del autor de Santisteban del Puerto Juan Pérez de Moya que data del siglo XVI; y una colección de 7 pliegos poéticos encuadernada en el siglo XVIII y en los que sobresale un poema de Alonso de Bonilla y Garzón, natural de Baeza.
La vicepresidenta cuarta de la Diputación Provincial y responsable del IEG, Francisca Medina, ha explicado que el IEG “trabaja diariamente por la investigación en todas los ámbitos del conocimiento de la provincia de Jaén” y que la adquisición de nuevos fondos bibliográficos, que propone el Consejo Rector, “es una parte fundamental para complementar la labor que se realiza a través de los más de 120.000 registros y documentos en soportes variados especializados en la provincia, así como los 6.000 archivos y 4.000 libros que componen diferentes legados históricos y donaciones sobre Jaén”.
Con respecto a las últimas adquisiciones, la colección de los 7 pliegos poéticos que incluye un poema de Alonso de Bonilla y Garzón es de contenido religioso y “cuenta con un incalculable valor para la investigación de este escritor baezano, que fue determinante en la Literatura del Siglo de Oro de España y que sin embargo, hasta ahora, no es muy conocido”, según resalta Medina. Alonso de Bonilla y Garzón nació en 1570 y ha sido considerado como uno de los padres del conceptismo poético, destacando por su agudeza mental. Las distintas investigaciones que se han realizado sobre su figura arrojan que contó con una obra muy extensa que asciende a 1.792 poemas, con una exigencia fuera de lo común de perfección en la rima y en la métrica.
De hecho, el escritor Baltasar Gracián lo propuso en su obra “Tratado de agudeza” como modelo poético de esta corriente poética, junto a autores de la talla de Alonso de Ledesma o Francisco de Quevedo. El baezano compaginó la poesía con su oficio como maestro platero orfebre, con innumerables y famosas piezas sacras en distintas parroquias de la provincia. Su trayectoria poética y su estilo fueron subrayados hasta por el propio Lope de Vega, en quien influyó y lo calificó como el “poeta cristiano” porque sus obras siempre tuvieron un corte religioso.
Por otro lado, Juan Pérez de Moya nació en el año 1512 en el municipio jiennense de Santisteban del Puerto y, como apunta la responsable del instituto, “realizó una contribución extraordinaria a la ciencia española, con una visión diferente en la que prevaleció la accesibilidad al conocimiento”. El libro adquirido por el IEG data concretamente del año 1557, bajo el título “Sylva, eutrapelias id est comitatis et urbanitates, ex variis probatae fidei Authoribus & vitae experimentis”, y ha formado parte de la exposición que se ha celebrado en la sede del IEG, el Antiguo Hospital San Juan de Dios, sobre su figura y en el marco de las XXII Jornadas para el Aprendizaje y la Enseñanza de las Matemáticas de ámbito nacional.
Juan Pérez de Moya “contribuyó de manera fundamental a la ciencia española, no solo por la democratización del saber de las matemáticas”, argumenta Francisca Medina, quien también pone en valor “su magnífica obra cumbre, que publicó a mediados del siglo XVI, concretamente en 1562. Se trata del título ‘Aritmética práctica y especulativa’, que tuvo varias ediciones revisadas y actualizadas por el autor y que se convirtió durante más de 200 años en base de la instrucción mercantil, además de ser un hito para el uso del castellano como lengua científica”.
Por tanto, como concluye la responsable del IEG, “son donaciones muy interesantes e importantes que ayudan a incrementar ese conocimiento que representa el instituto y también permite poner en valor a autores de nuestra provincia bastante desconocidos pero que hicieron una contribución relevante a las ciencias y las letras de nuestro país”.