
La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha destinado 260.000 euros a las obras de acondicionamiento y puesta en valor del Puente Mocho, vía fundamental para el paso de ganado trashumante en la ruta de Castril, que va desde Santiago-Pontones hasta Sierra Morena.
María José Lara, delegada territorial de la Consejería en Jaén, ha visitado esta infraestructura para conocer el resultado de la intervención que, como ha resaltado, “pone en valor este puente emblema de la provincia para su uso por los ganaderos que, además, es un atractivo turístico para todos aquellos que llegan a esta zona del territorio jiennense”.
Las obras en esta infraestructura, declarada Bien de Interés Cultural, son, como ha señalado Lara, “una muestra más del compromiso y la apuesta de la Consejería por la ganadería trashumante, adecuando un paso fundamental para el desarrollo de su labor”. Así, la actuación ha incluido el desmontaje y montaje de la cimbra, la reconstrucción de las bóvedas y los arcos, además de los tímpanos y, por otro lado, la mejora del comportamiento hidráulico del río por el que pasa el puente.
La delegada territorial también ha detallado que se han restaurado los accesos y se ha corregido la anchura de la plataforma, que contaba en algunos puntos del trazado con poco más de un metro, hasta llegar a los 4 metros, además de construir muros de escollera en el lecho del río. “Con esta actuación garantizamos una mayor durabilidad, estabilidad y seguridad”, ha subrayado.
María José Lara ha reiterado el aplauso a los ganaderos trashumantes de la provincia: “desempeñan una magnífica labor que no es sólo económica, sino que también contribuye a la fijación de la población al territorio, a la conservación del medio ambiente, aumentando y mejorando la biodiversidad, mejoran los valores ecosistémicos de la provincia y contribuyen a la eliminación del combustible natural y, por tanto, a disminuir las posibilidades de incendio”.
El Puente Mocho, localizado en los términos municipales de Beas de Segura y Chiclana de Segura, es un puente romano sobre el río Guadalimar. Está ubicado sobre un ramal secundario de la Vía Augusta, un trayecto también llamado como ‘Camino de los Cartagineses’ o ‘Camino de Aníbal’. Se trata de una calzada que unía Cástulo (Linares) con Carthago Nova (Cartagena) de una manera mucho más directa que siguiendo la ruta granadina. Tiene un papel fundamental en la trashumancia entre la alta Sierra de Segura y las dehesas de Sierra Morena.