
La directora general de Personas Mayores, Participación Activa y Soledad no deseada de la Junta de Andalucía, Rocío Barragán, ha participado en Jaén en las jornadas previas del primer Congreso Andaluz de Parkinson ‘Alianzas por el Parkinson’, organizado por la Federación Andaluza de Familiares, Enfermos de Parkinson y Trastornos del Movimiento (Fandep).
Durante su intervención, la directora ha destacado el importante papel que juegan los Centros de Participación Activa (CPA) de personas mayores para el fomento de una vida activa, saludable y participativa como prevención del deterioro cognitivo.“Dado el carácter crónico y progresivo de sus síntomas, la enfermedad de Parkinson u otras patologías neurodegenerativas, derivan con los años en situaciones de dependencia, por lo que un diagnóstico precoz es crucial, es muy necesario contar con la información y asesoramiento sobre la enfermedad y los recursos disponibles en caso de recibir un diagnóstico, y todo ello con el fin de despejar dudas, miedos, frustración, o pérdida de control, de no saber qué hacer o dónde acudir”, ha explicado.
Tras agradecer a Fandep la labor que realizan con las personas afectadas y sus familiares, Barragán ha subrayado el apoyo de la Junta de Andalucía a esta gran labor social, al tiempo que ha llamado a tomar conciencia del encomiable trabajo de las personas cuidadoras y entidades porque “no solo están en el día a día sino que organizan encuentros como éste que visibilizan la enfermedad, a la vez que profundizan en las diferentes líneas de investigación y en todos los avances científicos que puedan beneficiar a este colectivo para mejorar su calidad de vida”.
La enfermedad de Parkinson es la segunda patología neurodegenerativa con mayor prevalencia en nuestro país, y la más habitual de los Trastornos del Movimiento. En 2022 hay 35.608 personas con esta enfermedad en Andalucía, con un predominio en hombres hasta los 74 años, siendo bastante más prevalente en mujeres a partir de esa edad. Aunque tradicionalmente esta enfermedad está asociada a personas mayores (más del 70% tienen 75 o más años), un porcentaje no desdeñable de los nuevos casos diagnosticados cada año corresponden a personas menores de 50 años, y son cada vez más frecuentes los casos de Parkinson juvenil.
A pesar de estas cifras, sigue siendo una enfermedad bastante desconocida, por eso la importancia de informar y sensibilizar a la sociedad sobre la enfermedad para lograr un diagnóstico y abordaje terapéutico precoz.