Inicio Andalucía El delegado de Educación, Antonio Sutil, visita la residencia escolar La Granja, en Marmolejo.

El delegado de Educación, Antonio Sutil, visita la residencia escolar La Granja, en Marmolejo.

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El delegado de Educación, Antonio Sutil, visita la residencia escolar La Granja, en Marmolejo.
Esther Santiago, jefa servicio Ordenación Educativa; Antonio Sutil, delegado territorial de Educación y Deporte; Fernando Martín, director RE La Granja y Manuel Lozano, alcalde de Marmolejo. Foto: Junta de Andalucía.

La Consejería de Educación y Deporte ha ampliado en Jaén el presupuesto dedicado a la adecuación de espacios a los protocolos de seguridad establecidos por Salud. En total, la Junta ha aprobado en la provincia una nueva partida de 1,3 millones de euros para 70 nuevas actuaciones en 68 centros de su titularidad, entre los que se incluyen las 5 residencias escolares de la provincia. Esta cantidad se suma a la que ya fue liberada el pasado verano y que financió 105 proyectos por un valor de 2,3 millones de euros.

Con motivo de esta nueva inversión, el delegado territorial, Antonio Sutil, ha visitado la Residencia Escolar La Granja, en Marmolejo, donde ya se han adaptado unas viviendas anexas para la creación de nuevos dormitorios y baños y donde ahora, con la nueva partida, se van a reparar las cubiertas de los tejados. Asimismo, el centro ha recibido este curso a dos profesores de refuerzo que han ampliado la plantilla. Sutil ha alabado la labor que realizan los profesionales de estos centros públicos que acogen en régimen de familia sustitutoria a aquellos alumnos y alumnas que cursan estudios postobligatorios fuera de su lugar de origen o a aquellos otros que, cursando enseñanzas obligatorias, viven situaciones personales o familiares que aconsejan su acogida residencial.

“Las residencias constituyen una parte fundamental de nuestro sistema público y, como tal, esta Consejería apuesta por reforzar sus infraestructuras y sus servicios”, ha indicado el delegado, resaltando la importancia de estos alojamientoen una provincia eminentemente rural como Jaén, donde hay acogidos en sus 5 residencias 425 estudiantes, 63 de ellos en Marmolejo. En total, la red pública de la provincia se compone de 483 plazas distribuidas entre Beas de Segura, Villanueva del Arzobispo, Alcalá la Real, Santiago de la Espada y Marmolejo.

Junto con las intervenciones de Marmolejo, se han llevado a cabo reformas en la Residencia Escolar Simeón Oliver, en Alcalá la Real, donde ya se han construido vestuarios para el personal de la residencia y reemplazado ventanas y puertas de la cocina y del comedor y donde, en estos meses, se va a sustituir y renovar la carpintería exterior. Por su parte, en la R.E. Juan Isaac Medina González, de Beas de Segura, se han invertido 50.000 euros en la remodelación de los cuartos de baño, al igual que en la R.E. Juan Isaac Medina González, en Villanueva del Arzobispo. Por último, en la Residencia Escolar Mirasierra, de Santiago de la Espada, se han remodelado, adecuado y equipado 8 cuartos de baños compartidos y ahora se van a sustituir 51 ventanas antiguas y deterioradas por otras nuevas de doble acristalamiento con persiana.

Un servicio público fundamental.

El centro de Marmolejo forma parte de una red que, junto con las escuelas hogar, posibilita la atención del alumnado que tiene dificultades para acceder a los distintos niveles educativos por carecer de esa oferta en su lugar de origen. Actualmente, Andalucía dispone de 36 residencias escolares que son complementadas con 26 escuelas hogar.

“Los cambios sociales y del sistema educativo que se han producido en los últimos años demandan la necesidad de que las residencias escolares acomoden su organización, funcionamiento y gestión a estos nuevos requerimientos”, ha explicado el delegado.

Por ello, las residencias han pasado de desempeñar exclusivamente una función compensadora e integradora, puesto que han facilitado el acceso a estudios obligatorios y postobligatoría al alumnado que, por cuestiones socioeconómicas, por pertenecer a núcleos de población rural diseminados, o por cualquier otra circunstancia familiar, tenía difícil la continuidad en dichos estudios, a realizar funciones que favorecen la igualdad de oportunidades y la equidad en la educación, al posibilitar la atención de aquel alumnado que tiene dificultades para acceder a los distintos niveles educativos, por carecer de esa oferta educativa en su lugar de origen.

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