
En este sentido, el importe de estas ayudas va destinado en su mayor parte a sufragar gastos en alimentos, ropa, productos de aseo, leche o medicamentos. Además, se destinan también a otros servicios como electricidad, gas y agua. A su vez, hay familias que destinan parte de estas ayudas a gastos de pañales, material escolar, acceso a recursos educativos o transporte escolar; así como al alquiler de la vivienda, al que han destinado parte de estas ayudas casi el 40% de las familias.
“Son muchas las situaciones y contextos en las que estas ayudas se aplican”, explica Valdivielso, que incide en la variedad de casos y tipologías familiares. De las 530 familias acogidas, 237 han sido monoparentales, 71 de nacionalidad extranjera y 68 contaban con algún miembro con discapacidad. Estas ayudas complementan a veces otros programas de intervención o tratamiento, como sucede en 90 de estas familias.
Las ayudas económicas familiares forman parte de los diferentes programas que la Administración provincial destina de manera específica a la atención a infancia. A estas se suman otras iniciativas como el programa de alimentación infantil, destinado a menores de hasta 12 meses; o las escuelas de padres y madres, desarrolladas en 2017 en 22 municipios. Estos programas se gestionan y tramitan a través de los catorce centros de servicios sociales comunitarios con los que cuenta la Diputación en la provincia de Jaén.