
Un ejemplo, ha manifestado, de cómo las almazaras de la provincia han conseguido nuevos modelos de producción que apuestan por “mejorar aún más la calidad del producto, por mantener inmejorables cotas de higiene y salud laboral y una trazabilidad que, gracias no sólo a las nuevas tecnologías sino al esmero de los profesionales del sector, permiten al consumidor conocer la procedencia exacta del aceite de oliva, incluso de qué finca o de qué olivo ha sido extraído”.
El sector olivarero de la provincia de Jaén, ha afirmado el subdelegado, demuestra al mundo “su extraordinaria profesionalidad, su adaptación a los nuevos tiempos y a las nuevas exigencias de un mercado cada vez más competitivo”. Por ello ha puesto en valor el trabajo que las distintas cooperativas realizan para ofrecer servicios complementarios a la producción de aceite de oliva, como son la musealización de sus almazaras, la restauración, servicios de hostelería y el ‘oleoturismo’.
“Conseguir el mejor producto, con la mayor garantía, y ofrecer nuevos alicientes tanto al consumidor como al turista serán la clave para el futuro del sector”. Algo en lo que, como ha comprobado hoy el subdelegado, la cooperativa agrícola Virgen de Zocueca ya trabaja en sus nuevas instalaciones, que fueron cofinanciadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Rural y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, para atraer al visitante.