
Agentes de Seguridad Ciudadana fueron comisionados por la Sala Operativa del 091 para que se dirigieran a una vivienda donde al parecer un hijo había apuñalado a su madre. Los policías se encontraron a una mujer que presentaba una herida en el muslo derecho, así como diferentes hematomas en ambas piernas, cuello y rostro.
Reclamaba 20 euros que el día anterior le había entregado a su madre.
La mujer manifestó a los agentes que el día anterior a los hechos, su hijo le entregó 20 euros procedentes del jornal de la aceituna en la que trabajaba para comprar algo de comida. Al día siguiente, el arrestado le pidió que le devolviera la cantidad que le había entregado y, al decirle que el dinero lo había utilizado para adquirir algo de comida, se puso muy agresivo insultándola y propinándola un fuerte cabezazo en la frente, comenzando una fuerte discusión que concluyó con la huida del detenido después de haber, presuntamente, empujado contra la pared de la vivienda a la víctima, produciendo el desprendimiento de una cuerna de ciervo que colgaba de la misma, que fue asida por el hijo para clavarla con saña en el muslo derecho de su madre.
Una vez atendida y avisados los servicios sanitarios, la mujer pidió a los agentes que hicieran una inspección en el dormitorio del arrestado, decomisando dos armas de fuego simulado, dos armas blancas, una báscula de precisión y siete cogollos de marihuana.