
De hecho, está declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía debido a la antigüedad en su celebración –se tiene constancia de que en el siglo XVI ya existía la Cofradía de la Santa Vera Cruz, la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno–, originalidad y diversidad de actos, y está considerada como una de las manifestaciones populares y religiosas más importantes de Martos, debido a los turistas y el fervor que atrae.
Entre las múltiples peculiaridades que presenta están las calles por donde discurren las hermandades, tortuosas y estrechas, con pendientes de gran consideración, unido al marco que ofrece la milenaria ciudad de la Peña. A estas singularidades se le unen las complicadas salidas de los templos y la belleza de las imágenes y tronos.
Por último, cabe destacar que en Martos la Semana Santa sale a las calles de dos formas diferentes, en los llamados «pasos» y en «tronos», es decir, existen las dos variedades de llevar las sagradas imágenes, por portadores por dentro de los pasos y por anderos por fuera del trono, en varales.