
Estos cursos formativos han abordado temáticas muy variadas “desde la horticultura ecológica o la producción y transformación ecológica de plantas aromáticas, a cursos de poda del olivar y del pistacho, de manipulador de alimentos, de aplicador de productos fitosanitarios, en el nivel básico y cualificado, y jornadas sobre la situación en el sector agrícola en la comarca de Cazorla, y sobre el cultivo de la cereza”, ha enumerado Bruno.
Anualmente se diseña y se pone en marcha este plan de necesidades formativas que responde a las tres grandes áreas de actuación, agricultura, ganadería y empresas agroalimentarias, una planificación que atiende a las demandas de los propios usuarios. “Nos encontramos en un mundo cada vez más globalizado y más exigente por lo que cada vez es más necesaria esta formación para acceder a un puesto de trabajo, además muchos de estos cursos son obligatorios”, ha explicado el diputado de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, al referirse a la aplicación de productos fitosanitarios o al de manipulador de alimentos.
Para la realización de algunos de los cursos, en concreto el curso dedicado al cultivo del pistacho, la Diputación de Jaén ha colaborado con la Asociación Apistaco, mediante un convenio que se lleva realizando desde hace dos años, en el que se plantea un programa sobre el manejo de las explotaciones agrícolas, o acerca de su injerto e iniciación al cultivo de este producto. Según el propio diputado provincial, la apuesta por el pistacho ha crecido de forma exponencial en la provincia de Jaén, pasando de las 50 hectáreas de cultivo que existían en 2013, a las 450 hectáreas cultivadas en la actualidad.