
En la noche del martes de feria tuvo lugar la solemne procesión del Cristo Chico que recorrió las principales calles de la localidad, acompañado por la Banda de Música Pedro Morales, autoridades civiles y religiosas, y devotos en general.
Entre el revoleteo de banderas el Cristo del Humilladero entró en su ermita entre vítores de todos los loperanos que se agolpaban en la entrada. La verbena posterior en el jardín municipal constituyó el último acto de esta Feria de 2012. De esta forma, se puso fin a cuatro días de fiesta y diversión donde han imperado los actos religiosos y festivos.