Sevilla. Agencia EFE.
El pueblo olivarero de Lopera, en el límite de la provincia de Jaén con la de Córdoba, ha recuperado la imagen de Nuestra Señora del Amor Hermoso 74 años después de que un concejal republicano la rescatara de las llamas que destruyeron las imágenes religiosas de esta localidad en agosto de 1936.
En la Guerra Civil fueron quemadas por izquierdistas todas las imágenes religiosas de la localidad, salvo un San Antonio, por lo que se creía que esta imagen había desaparecido entonces, cuando también se convirtió en almacén la iglesia parroquial y se saquearon e incendiaron las otras cuatro capillas y ermitas del pueblo.
El concejal lerrouxista Adolfo Calvo Peralta rescató esta talla del siglo XVII de las llamas, la ocultó en su casa y desde entonces ha permanecido en manos de su familia, por lo que ahora su hijo, también llamado Adolfo Calvo, y su nieta, Natacha Calvo Bex, han cumplido su deseo de que la imagen volviera a Lopera.
Sin mano derecha
La talla, obra de la Escuela Andaluza Barroca, perdió en el incendio la mano derecha, y la izquierda aún muestra daños del fuego; mide 77 centímetros de alto por 30 de ancho y de profundidad, y ha sido restaurada en Andújar por el taller de José Luis Ojeda.
La historia comenzó cuando una joven comunicaba al cronista local que su familia conservaba la imagen de la Virgen del Amor Hermoso, y que era su intención devolverla a su lugar de origen porque así lo había expresado su abuelo antes de morir.
Tras varias gestiones, la familia Calvo, ahora residente en Osuna (Sevilla), entregó la talla a la alcaldesa de Lopera, la socialista Isabel Uceda, por lo que en julio del año pasado el Ayuntamiento la cedió a la capilla de San Roque, momento en que el párroco de la localidad, Luis Velasco, inició los trámites para su restauración. En estos 74 años y desde su partida de Lopera, la imagen ha recorrido Jaén, Madrid, Barcelona, Gerona y Osuna, ya que Adolfo Calvo nunca se separó de ella.