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El Servicio Andaluz de Salud cumple 30 años garantizando una atención pública y universal y derechos sanitarios a más de ocho millones de personas.

Escrito por Redacción Andújar el 25 mayo 2016

aquilinoalonso

El Consejero de Salud, Aquilino Alonso. Foto: Junta de Andalucía.

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha cumplido treinta años garantizando una atención pública y universal, y los derechos sanitarios a más de ocho millones de personas. Así lo ha expresado el consejero de Salud, Aquilino Alonso, quien con motivo de esta efeméride ha ofrecido en el Pleno del Parlamento información sobre la evolución que ha experimentado durante este periodo la sanidad pública andaluza, a la que ha considerado “uno de los elementos que mejor ha reflejado la dinámica de la sociedad andaluza y el avance desde una situación deficitaria en prestaciones sociales, hasta la actualidad en la que Andalucía ha alcanzado un nivel equiparable al de los países más desarrollados”.

Así, durante su comparecencia, Aquilino Alonso ha señalado los diversos hitos que, a su juicio, han representado “los puntos de inflexión más significativos del sistema sanitario público” a lo largo de treinta años de historia sanitaria en Andalucía. En este sentido, ha querido expresar respeto, gratitud y reconocimiento a las personas que le han precedido en la responsabilidad de dirigir el sistema de salud de Andalucía. Junto a ello, ha agradecido la labor y esfuerzo de “los miles de profesionales que, en estos treinta años, han impulsado la sanidad en Andalucía, sin cuyo esfuerzo y trabajo no habría sido posible tener la sanidad que hoy disfrutamos”.

Aquilino Alonso se ha mostrado satisfecho de que el sistema cuente con un amplio apoyo y legitimación social, como se desprende de la satisfacción global expresada por los usuarios, superior al 90%.

El consejero ha recordado que durante el periodo predemocrático “los derechos ciudadanos no tenían un mínimo desarrollo e incluso en muchos casos ni se contemplaban”. En este momento, la organización sanitaria andaluza era un sistema basado en el Seguro Obligatorio de Enfermedad para los trabajadores que cotizaban y sus familias, las mutuas y aseguradoras para funcionarios, y un sistema de beneficencia para las personas sin asegurar y sin medios económicos, gestionados por ayuntamientos y diputaciones.

Junto a ello, las actividades de promoción y prevención de la salud eran muy limitadas y la medicina privada tenía un papel importante, de modo que la asistencia era fundamentalmente curativa.

En esta línea, Aquilino Alonso ha recordado que la atención primaria tampoco existía “tal y como la conocemos hoy”. Ésta equivalía a una asistencia muy básica que se prestaba en ambulatorios y consultorios de la Seguridad Social, con consultas médicas de dos horas y media al día. Las prestaciones de enfermería y los medios diagnósticos eran aún más limitadas.

Asimismo, ha resaltado la ausencia de profesionales formados específicamente para la atención primaria del primer periodo, con la figura de médicos especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria y enfermeras con las que se cuenta en el presente. También ha resaltado que la atención hospitalaria estaba atomizada entre diversos organismos (seguridad social, AISNA, ISM, universidades, ayuntamientos y diputaciones) y no existía una red hospitalaria pública estructurada, como ahora.

“En aquella época no existía una planificación conjunta, lo que implicaba en muchas ocasiones, servicios duplicados y pequeños, que impedían o dificultaban contar con servicios de alta calidad científico técnica, y ocasionaba que para las patologías complejas o el acceso a alta tecnología hubiera que desplazarse a los grandes hospitales de la comunidad autónoma o del resto del país”, ha concretado el consejero.

Según el titular de Salud, uno de los elementos que mejor refleja el estado de la sanidad andaluza en esos momentos de los inicios era la atención a la salud mental, la cual se caracterizaba por una ausencia total de dispositivos comunitarios, con centros de atención psiquiátrica (manicomios) en los que los pacientes permanecían ingresados gran parte de su vida, desde que eran diagnosticados o sin diagnóstico claro, con una media de duración de internamiento de 13 años. La atención ambulatoria se limitaba a 69 consultas de neuropsiquiatras.

Aquilino Alonso se ha referido a “la apuesta del Gobierno de España y de la comunidad autónoma de ese momento como determinante para dotar al país de un Sistema Nacional de Salud, que implicaba aseguramiento universal, con financiación pública, equitativo en la distribución de los recursos y que integrase y desarrollase políticas de promoción y prevención de la salud”. Todos estos objetivos se plasmaron en la Ley General de Sanidad aprobada en 1986.

Asimismo, el consejero ha resaltado la contribución del proceso de transferencias de competencias sanitarias a la comunidad autónoma andaluza en 1984 a la consolidación y desarrollo del Estatuto de Autonomía en 1981. Además, este proceso puso las bases para la creación del Servicio Andaluz de Salud (SAS) según la Ley 8/1986, de 6 de mayo.

Nacimiento del Servicio Andaluz de Salud.

Así, el nacimiento del Servicio Andaluz de Salud en 1986 supuso “un antes y un después, pues fue la cristalización del primer servicio regional de salud del Estado en el que se integraban múltiples redes y competencias administrativas hasta entonces dispersas en una diversidad de organismos e instituciones”.

Desde 1984, comienza la etapa de organización y estructuración del sistema sanitario público de Andalucía, marcado por la reforma de la atención primaria, con algunos hitos, como el establecimiento del mapa sanitario de la atención primaria en 351 zonas básicas de Salud agrupadas en 69 distritos sanitarios; el desarrollo de la red de centros de salud con más de 1.500 centros repartidos por toda la geografía andaluza, frente a los 285 centros de atención primaria de mediados de los ochenta; la creación de los distritos como nueva estructura para la dirección y gestión de los servicios de atención primaria; así como el aumento de plantillas con la incorporación de un gran número de profesionales procedentes de diversas instituciones y con nuevos perfiles profesionales, como epidemiólogos, veterinarios, farmacéuticos, técnicos de educación para la salud y sanidad ambiental, entre otros.

Hay que destacar que la plantilla del SAS ha experimentado un crecimiento continuado a lo largo de sus 30 años de historia. Los profesionales de la sanidad pública andaluza se han duplicado, pasando de poco más de 50.000 a más de 95.000 en la actualidad. Esto ha convertido al sistema sanitario público andaluz en “la mayor empresa de Andalucía, generadora de empleo estable, que no se deslocaliza y que es, por tanto, un factor dinamizador de la economía andaluza de primer orden”, en palabras del responsable sanitario.

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