Inicio Andújar Veintitrés vecinos de Andújar han aprendido las técnicas de la resinación sostenible en un curso municipal.

Veintitrés vecinos de Andújar han aprendido las técnicas de la resinación sostenible en un curso municipal.

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Los alumnos de Andújar aprenden técnicas sobre el terreno.
Los alumnos de Andújar aprenden técnicas sobre el terreno.
Veintitrés vecinos de Andújar han aprendido las técnicas de la resinación sostenible y se han acercado a las claves de este sector económico como oportunidad de autoempleo, gracias a un curso de formación municipal.

El taller, impartido por personal técnico de la empresa Resinas Naturales, de Segovia, ha sido impulsado desde la Concejalía de Promoción Económica de Andújar. Las sesiones teóricas han tenido lugar en el centro de Formación e Iniciativa Empresarial San José y las prácticas en un pinar del Huerto de los Trinitarios del Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza. Esta mañana, tras finalizar las últimas clases prácticas, el concejal de Promoción Económica, Joaquín Luque, ha entregado los diplomas a los alumnos en compañía de los responsables de la empresa, Félix Carlos Heredero y Carlos Rivilla. Heredero es técnico de formación de Resinas Naturales y lleva resinando desde los 12 años. Carlos Rivilla es responsable de logística de la empresa y, junto a su compañero Goyo Cazurro, ha explicado a los futuros resineros de Andújar las claves de esta actividad económica desde la perspectiva del autoempleo, abordando aspectos como el proceso de recogida de la resina por parte de la empresa, la facturación o los pagos.

El concejal ha mostrado su satisfacción por el desarrollo del curso y ha destacado que el Ayuntamiento seguirá trabajando para ofrecer el máximo apoyo a los vecinos interesados, de forma que pueda llevarse a cabo un curso adicional de formación, que de respuesta a todas las solicitudes que se recibieron en la Concejalía, un total de 74.

Los alumnos han aprendido la técnica de resinación con pica de corteza ascendente. El primer proceso es quitar una parte de la corteza del pino, labor que se realiza despacio y con mucho cuidado para no dañar el árbol, obteniendo la anchura necesaria para clavar después las picas reglamentarias. Tras marcar el lugar adecuado, se clava la media luna que recogerá la resina que vaya cayendo del pino en un pote. Tras practicar una primera pica en el árbol, siempre empezando desde abajo, se aplica el estimulante. Una vez transcurridos entre diez y doce días, se practicará una pica adicional, y así sucesivamente.

El trabajo de resinación en el pino se va llevando a cabo a lo largo de las sucesivas campañas, de abajo arriba en quinquenios, cubriendo todo su diámetro, de modo que se puede trabajar con un mismo pino -con un diámetro medio de 40 centímetros- obteniendo resina durante veinte años. Tras 20 campañas, el pino no dará más resina, aunque se encontrará en buen estado, y en ese espacio de tiempo habrán podido crecer nuevos pinos jóvenes de los que se obtenga resina, por lo que se trata de una actividad sostenible, que además puede incentivar la reforestación.

Mensaje de prudencia.

En la inauguración del curso, el alcalde de Andújar, Jesús Estrella, mantuvo un breve encuentro con los alumnos del taller, acompañado por el concejal de Promoción Económica y los representantes de la empresa. En su intervención, el alcalde quiso lanzar un mensaje de prudencia respecto a esta oportunidad, ya que el hecho de que finalmente se cubran las expectativas de autoempleo dependerá de la propia iniciativa de cada vecino y de la disponibilidad de fincas para poder ejercer esta actividad. Existe un interés de la empresa de adquirir la resina que se produzca en el municipio, pero es necesario que los futuros resineros den el paso de ser autónomos y adquieran las herramientas necesarias. El trabajo durante la campaña es intenso, de entre ocho y diez horas diarias.

El Ayuntamiento cuenta ya con la aprobación del Patronato de la finca El Fontanarejo para que un grupo inicial de resineros pueda comenzar a trabajar en la próxima campaña, que dura ocho meses, desde febrero. El número de resineros definitivo que podrá trabajar en esta finca dependerá del inventario de pinares que se va a llevar a cabo. El problema de esta finca, que fue legada por una vecina de Andújar a un patronato que preside el alcalde para su gestión con fines sociales, es la dificultad para su acceso. Se tarda más de una hora en llegar a la finca desde el casco urbano de Andújar, aunque se ha previsto un espacio para que los resineros puedan pernoctar, si así lo desean.

Gestiones para que se liciten fincas públicas.

El Ayuntamiento está haciendo gestiones para que fincas de carácter público del Gobierno central o autonómico puedan licitarse a empresas y resineros para adscribirse a esta actividad de aprovechamiento de recursos naturales, dando nuevas oportunidades a vecinos interesados. La actividad también podrá realizarse en fincas privadas, si empresas y resineros alcanzan acuerdos con los propietarios, siempre y cuando exista el permiso de la Consejería de Medio Ambiente para ejercer esta actividad, que aún está pendiente para la finca El Fontanarejo.

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